La Estancia

En la costa del Golfo San Matías, dentro del área de Punta Norte de la Península de Valdés, la Estancia San Lorenzo ocupa 5.134 hectáreas y 5.300 metros de costa frente al Golfo San Matías. Hay pocos lugares en Argentina donde se pueda apreciar cómo el sol se pone en el mar, tal como ocurre en ese lugar de la costa de San Lorenzo. La Estancia forma parte del “Área Natural Protegida Península Valdés”, bajo la figura de "ÁREA PROTEGIDA ESTANCIA SAN LORENZO". Fue la primera estancia en la Península que obtuvo esa categorización. La Estancia alberga y protege una colonia de 500.000 ejemplares de pingüinos de Magallanes. En el año 1999, al comenzar la actividad turística, se destinaron 123 hectáreas exclusivas a un área que actualmente se llama “Colonia de pingüinos de Magallanes”. Para ello, se alambró esa zona y se retiraron las ovejas, de modo de recrear un hábitat adecuado a la vida silvestre de los pingüinos. La Estancia se dedica también a la producción de lana merino australiana. A fines del mes de septiembre, los visitantes pueden observar las distintas actividades vinculadas con la explotación ganadera, entre ellos, la señalada, la esquila y el encierre de la hacienda efectuada con perros ovejeros. Actualmente el galpón de esquila sirve como comedor, centro de interpretación y mini-shop, donde se pueden adquirir productos regionales y recuerdos de la estancia. Pero hay otros atractivos adicionales para los turistas: los fósiles marinos que afloran en los acantilados y los cañadones que desaguan al mar. Muchos de estos fósiles se pueden encontrar en el "Cañadón de Fósiles". Dado que en la Estancia también se explotó la lobería, entre 1917 y 1953, los visitantes pueden conocer la vieja factoría de lobos marinos.